4 de Mayo de 2026
4 de Mayo de 2026
Por Rodrigo Munizaga
Representando el 4,1% del PIB nacional, los centros de distribución han dejado de ser simples bodegas para transformarse en terminales inteligentes donde la robótica y los datos dictan el ritmo del abastecimiento en todo el territorio. Tras la inversión de US$ 200 millones en su centro de Pudahuel, Walmart Chile se prepara para procesar hasta 350.000 cajas diarias mediante combinación de robótica potenciada con IA.
Pasar la barrera de guardias y entrar al Centro de Distribución (CD) Lo Aguirre de Walmart Chile, en Pudahuel, es dejar atrás el caos del tráfico de la Ruta 68 e ingresar a un búnker que hoy tiene 65.000 metros cuadrados y que desafía la percepción visual: pasillos que parecen infinitos de estanterías que se elevan hasta el techo, casi perfectamente ordenados y donde se pueden ver a trabajadores que más adelante convivirán con 2.300 robots -según ha anunciado la compañía-, que serán instalados de manera progresiva.
Con cintas transportadoras y elevadores, dará la imagen que hasta hace poco habría parecido sacada de una película futurista: con la tecnología de Geekplus, los robots se moverán hasta dos metros por segundo en un entorno tridimensional. Entrarán en las estanterías, tomarán el pallet o la caja y la llevarán por cintas rieles hasta una estación fija donde está el operario. El trabajador se quedará en un solo lugar y eliminará el tiempo de caminatas (que en los centros grandes se estima que ocupa hasta el 80% de la jornada), procesando los pedidos hasta cinco veces más rápido. Algo importante: el sistema está diseñado para reducir en un 80% el esfuerzo físico de los colaboradores.

Con el anuncio de Walmart Chile de expandir su CD Lo Aguirre, con una inversión de US$ 200 millones, el centro aumentará su superficie construida a 130.000 metros cuadrados -equivalente a 18 canchas de fútbol profesional- y los robots llegarán a 2.300. También pasará a gestionar entre 220 mil y 250 mil cajas diarias a 350.000. Un incremento de cien mil cajas, aumentando la productividad en un 40%, reduciendo el costo por caja, además de conseguir camiones que irán más cargados.
“El cambio ha sido increíble. Cuando empecé, hace 12 años, el sistema te entregaba una hoja de papel y tenías que recorrer la bodega con un pallet; no era eficiente ni económico”, cuenta Teresa Salgado, coordinadora GTP del centro de distribución El Peñón, que partió en la empresa como picker, en 2014. “Hoy, gracias a la Inteligencia Artificial y la robótica, el proceso es mucho más humano. El esfuerzo físico pesado lo hace la máquina; el robot acerca el producto al trabajador y este puede enfocarse en su labor dentro de su ‘metro cuadrado’. Esto nos permite a nosotros, los líderes, enfocarnos en otras tareas como el análisis de KPIs y el desarrollo de habilidades blandas”.
Ella ha visto, en primera fila, la metamorfosis que ha tenido la logística en Chile, consolidándose como la columna vertebral de una economía que hoy depende más que nunca de la eficiencia en el movimiento de bienes. Este sector no es solo un conjunto de bodegas; es un ecosistema estratégico que representa el 4,1% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, empleando a más de 250.000 personas, lo que equivale al 4% de la fuerza laboral del país. En este escenario, los Centros de Distribución (CD) han dejado de ser simples espacios de almacenamiento para convertirse en terminales de alta tecnología que procesan miles de datos y paquetes por segundo.
Considerando solo los retailers top en el país, hay al menos 17 centros para estas labores. Algunos de ellos en Pudahuel, que conecta con la Ruta 68, el aeropuerto y Avenida Vespucio. En el caso de Walmart Chile, opera bajo una red que abastece a 403 tiendas a nivel nacional a través de sus formatos Lider, Express de Lider, SuperBodega aCuenta y Central Mayorista. La compañía posee actualmente ocho centros de distribución estratégicamente ubicados en las regiones de Antofagasta, Biobío, La Araucanía y la Región Metropolitana.
Estos nodos son los encargados de gestionar una operación que ha tenido como estandarte de red al Centro de Distribución El Peñón, ubicado en San Bernardo, el primer centro de distribución omnicanal de Walmart a nivel mundial, con una superficie edificada de 150.000 metros cuadrados. Un espacio que ahora será superado en la expansión del CD Lo Aguirre.
“Desde San Bernardo llegamos a todo Chile a través del e-commerce. Nuestra meta es que el cliente reciba su pedido en tiempo y forma. Implementamos el Same Day Delivery: el cliente que compra hoy, recibe hoy. Es una logística agotadora pero gratificante”, dice Teresa Salgado, quien vive en Quilicura (“un viaje largo, pero cuento con los buses de acercamiento de la empresa”) y lidera un equipo de 74 personas distribuidas en tres turnos. “Wal mart me ha capacitado constantemente en gestión de jefaturas y liderazgos potenciales; vieron algo en mí y me han formado en resolución de conflictos y empatía”, señala la coordinadora GTP del centro de distribución El Peñón, quien en la ceremonia de la primera piedra de la ampliación del CD Lo Aguirre -el 27 de marzo- subió hasta el podio, invitada por el presidente José Antonio Kast, quien la conoció en el recorrido que hizo por el centro. “Me impresionó que me llamara, un reconocimiento inesperado a mi trayectoria en la empresa”, cuenta.
¿Siente que más robots pueden competirle a los humanos? Ella dice que no ha visto eso, sino todo lo contrario: “Es una ayuda mutua, por decirlo de algún modo. Un complemento, porque yo veo cada vez a más personas entrando a trabajar con nosotros”.
A nivel mundial, esa discusión ha sido parte de los avances de los centros de distribución. Tye Brady, jefe de tecnología robótica de Amazon, dijo en una entrevista que “yo lo concibo como una sinfonía de humanos y máquinas trabajando juntos; se necesitan ambos. El reto que tenemos por delante es cómo diseñar, de forma inteligente, nuestras máquinas para ampliar las capacidades humanas”. Mientras, el CEO de OpenAI, Sam Altman, ha sostenido que “la inteligencia artificial y los robots se encargan de las tareas repetitivas y de la fuerza bruta, pero no pueden replicar el juicio, la creatividad y la conexión emocional de los seres humanos”.
En el evento de ampliación del CD Lo Aguirre, Matías de Lorenzo, vicepresidente de Omni Supply Chain de Walmart Chile, definió la relación entre máquinas y personas: “Esta inversión demuestra nuestra confianza en Chile y su gente. Estamos construyendo una operación más moderna, eficiente y preparada para el futuro, donde la tecnología y las personas trabajan juntas para mejorar la experiencia de nuestros clientes y la calidad de vida de nuestros equipos”.
Lee el contenido completo de este reportaje en nuestra revista en papel digital en walmartchile.cl