WHY

4 de Mayo de 2026

Un shot con Juan Manuel Astorga

4 de Mayo de 2026

Por María José López. Fotos: Héctor Millar

El periodista lanzó El shot, un podcast de noticias que en solo cuatro meses se convirtió en el más escuchado del país. Aquí, en la primera entrevista que da sobre su nuevo medio, habla del fracaso que lo antecedió, la inteligencia artificial que lo construyó, de PodMakers -su plataforma de contenidos-, y los nuevos shots que se avizoran.

El estudio de Juan Manuel Astorga huele a IA.

El espacio está en un edificio de Avenida La Dehesa, en Lo Barnechea, a pocos minutos de la casa del periodista. La oficina tiene la lógica de un lugar que alguien armó con notoria dedicación: un sillón morado -comprado en Lider.cl, dato que él revelará más adelante- que buscó emular el de la serie Friends, una televisión que siempre tiene música, no noticias. En el baño, una figura de Superman. En las paredes, cuadros generados con inteligencia artificial, cada uno disputado pixel a pixel en conversaciones de horas con un modelo generativo hasta dar con el color exacto.

Al fondo de la sala, detrás del escritorio desde el cual Astorga graba, hay un sinfín verde que cada mañana, antes de que se siente a grabar, la inteligencia artificial proyecta el set.

Cuenta que además del fondo creó la música con inteligencia artificial, el logo también.

Hoy, en ese estudio diseñado con algoritmos y obstinación, Juan Manuel Astorga recibe a WHY para la primera entrevista que da sobre El shot, un podcast que lanzó en noviembre de 2025 y que en menos de cuatro meses se instaló como el más escuchado de Chile en la categoría de actualidad, tercero en el ranking general de Spotify, número uno en tendencias todos los días.

Tiene 53 años, conduce el noticiero central de Mega, hace radio en Infinita y clases en la UDD. Además, produce, escribe, graba y sube cada mañana -a las 4:30 AM en punto- un resumen de veinte minutos con las diez noticias, que a su parecer, nadie debiera perderse al iniciar el día.

I.

Antes de El shot hubo zapatillas. Ese detalle importa, porque Juan Manuel Astorga es de esos personajes que se definen tanto por sus fracasos como por sus logros, y su primer emprendimiento -una marca de calzado que no funcionó- es el reverso perfecto de la historia que viene a contar hoy.

“Cometí un error, y por eso creo que los tropiezos son tan importantes, de asociarme con un amigo en una marca de zapatillas”, dice. “Por distintas razones no funcionó. La marca sigue, pero yo no sigo en la empresa”.

Pero ese fracaso, dice, lo enfrentó a una pregunta que llevaba años rondándole la cabeza: ¿en qué puedo emprender? “Todo el mundo tiene que dar el paso del emprendimiento. Hace un año y medio me echaron de la pega. Y dije: a lo mejor también tengo que tener mi propia patita en otro lado”, recuerda Astorga refiriéndose a cuando fue desvinculado de su canal el verano pasado, y reintegrado -con gran ovación- a los pocos días.

La respuesta llegó de boca de Juan Pablo Silva, periodista del DF MAS, hoy uno de sus más cercanos consejeros y co-conductor de Más que un pitch, de Infinita, espacio en el que precisamente entrevistan a emprendedores que lo han llevado a encantarse -y entusiasmarse- con ese mundo.

Estaban comiendo. Astorga le contaba el fracaso de la zapatilla, y Silva le dijo algo que él todavía puede repetir de memoria: “Cualquiera puede vender zapatillas. En cambio, la barrera de entrada para hacer un medio digital con credibilidad es muy alta, porque necesitas la credibilidad. Y tú la tienes. ¿Qué estás haciendo haciendo zapatillas y no tu propio medio?”

Astorga -quien partió trabajando a los 18 años en radio Portales, como comentarista de música- lo escuchó. Y tardó exactamente un año en actuar.

II.

El nombre se lo puso Silva también. Estaba pensando en un shot de tequila. Astorga no quiso quedar asociado a eso (“podía malentenderse el concepto”) pero la idea de una dosis concentrada era exactamente lo que buscaba. El concepto se refinó hasta quedar en lo que es hoy: un shot de café. La necesaria dosis diaria de actualidad.

“Me pasé un fin de semana diseñando el logo”, recuerda. “Hasta que di con esto”, señala mientras exhibe una taza roja, la misma que diseñó -también con IA- para su branding.

El primer capítulo de El shot se subió el 17 de noviembre de 2025, la mañana siguiente a la primera vuelta de las elecciones presidenciales que llevaron al republicano José Antonio Kast y la comunista Jeannette Jara al balotaje. No fue casualidad. “Tenía una fecha en la cabeza”, dice.

Esa primera noche fue de adrenalina pura. Astorga había cubierto la primera vuelta como parte de su trabajo habitual en Mega, llegó a su casa de madrugada, escribió el primer episodio, lo mandó a editar. El archivo llegó a las 6:30 AM. El proceso de subida tardó una hora. Publicó a las 7.

“Angustiado”, recuerda entre risas. “Si a alguien le va a gustar, que me vayan a comentar, si está bien subido. Fue una marcha blanca bien angustiante”, dice.

Los comentarios llegaron de inmediato. El 96% de likes en YouTube. Los seguidores de Spotify empezaron a subir. En enero de 2026, dos meses después del lanzamiento, El shot se instaló como el podcast de actualidad más escuchado del país, segundo en el ranking general, detrás solo de Tomás va a morir, creado y conducido por el comediante Edo Caroe, junto a Tomás Leiva y Alejandro Barros.

“Cuando descubrí que estaba #150 en Spotify, fue como: ¡wow!”, cuenta. “Yo quería estar entre los primeros 100 en seis meses. Partimos a mediados de noviembre y estamos a mediados de marzo y está tercero. Y el primero en tendencias todos los días”, dice.

Astorga trabaja el libreto durante todo el día: anota en el celular mientras va en el auto -usualmente manejado por otro; el tiempo en tránsito es tiempo de lectura, revela-, lo sigue en el computador al llegar al canal, lo termina en la noche. Luego le pasa el borrador a modelos de inteligencia artificial (Claude, Perplexity, Gemini) que ayudan a estructurar y pulir los párrafos. Después él vuelve al texto y le imprime su sello editorial.

“Si antes me demoraba dos horas en escribir el libreto, ahora me demoro 40 minutos”, explica. “Pero lo que hace la inteligencia artificial es entregarme la base. Yo le doy el 20% inicial, ella trabaja el 60%, y el 20% final y el sello es mío”, explica.

ChatGPT, por cierto, ya no está en su flujo de trabajo. “Es como el Altavista de los buscadores”, dice. “Ya quedó fané”, añade.

IV.

Una de las preguntas más evidentes cuando un periodista de medios tradicionales lanza su propio canal digital es esta: ¿No compite con sus empleadores?

“Cualquier cosa hace competencia, siempre”, concede. “Pero lo que pensé es que fuera algo que no le compitiera a mi programa de radio ni a mi noticiero”, asegura.

El shot funciona como tráfico cruzado, complementa. Sus clases en la universidad, el podcast, el noticiero, la radio: todo forma parte de un mismo ecosistema en el que, en su visión, nadie pierde. “El rostro potencia su credibilidad, y esa credibilidad le abona al medio en el que trabaja”, sintetiza. “Si mi marca está debilitada, debilito al medio en el que trabajo, y viceversa”.

Y si alguien quisiera comprárselo, ¿lo vendería? “No, porque comprar El shot sería comprarme a mí. Este es mi emprendimiento”. “Soy feliz donde estoy. Y ahora, complementariamente, soy feliz haciendo esto otro”.

Lee la entrevista completa en la edición digital de revista WHY en walmartchile.cl

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