Por Rodrigo Munizaga. Fotos: Sergio López.
Martina Weil (26), la atleta velocista chilena y medalla de oro en los Juegos Panamericanos que se realizaron en Chile entre el 20 de octubre y el 5 de noviembre de 2023, se ríe cuando se le pregunta si 2025 fue su mejor año. Abre los ojos y aclara: “Hasta aaahora”. Dejando en claro que va por más. “Hasta ahora sí, un año de locos. Uno dice ‘ya haber ganado los Panamericanos en Santiago fue una locura y marcó un antes y un después en mi carrera’. Pero siento que este año, desde un punto de vista técnico y de logros, de objetivos que me puse como atleta, fue increíble”.
Aún tiene un sabor amargo por lo que le sucedió en septiembre pasado, en el Mundial de Atletismo de Tokio: quedó en el noveno lugar de los 400 metros y no pasó a la final por apenas una centésima. “Fue muy triste, porque un tremendo año tuvo un final triste, pero mirando hacia atrás, fue un regalo de año”, dice.
¿Te había pasado de quedar fuera de una final por una centésima?
Me pasó que otras competidoras no corrieron en la misma serie que yo en la semifinal. Porque, claro, si corres juntas, te tiras hasta la línea, pero ellas corrieron antes que yo, entonces es muy difícil conceptualizar la diferencia, ¡es una centésima!
Que pase algo así, para un atleta, debe ser como una pesadilla.
Es la pesadilla de cualquier atleta, me habían pasado cosas parecidas. Antes, a veces no clasifiqué por lugar o por tiempo, he tenido mala suerte, pero esto fue terrible. Pero no corrí mal, hice mi segundo mejor tiempo del año, de verdad no tengo nada de qué quejarme.
Respecto a sus metas para 2026, lo tiene claro: “Quiero ser campeona de los Juegos Sudamericanos, que no lo he hecho todavía, y quiero competir más en Chile y Sudamérica. Siento que no hay megaeventos en 2026, entonces eso me alivia para estar más cerca de mi casa. Y quiero batir el récord sudamericano: ese es mi objetivo”.
Compitiendo contra los prejuicios
Hija del lanzador de bala Gert Weil y de la velocista colombiana Ximena Restrepo, su interés por el atletismo partió a los 16 años y dio sus primeros pasos profesionales en el club Universidad Católica, para luego irse a estudiar Ingeniería Biomédica en la Universidad de Tennessee.

Sus dotes como atleta los demostró al convertirse en campeona nacional sub-20 de Chile en los 100 y 200 metros: tenía apenas 18 años.
Siendo niña, ¿te pasó que alguien te dijera ¨no sirves para esto”, que quisieran apagar las ganas de seguir en el atletismo?
Más que decirme que no servía, porque soy súper alta y mis papás fueron los dos deportistas -se obviaba que yo iba a terminar en el deporte-, sí me pasó que el deporte de alto rendimiento no es considerado en Chile como una opción tan válida de vida. Entonces, si perdía clases en el colegio por ir a competir, tenía profesoras que me decían: “Oye, el deporte igual es complicado, ¿y si no te resulta? Y son muy poquitos los que van”. Como si el deporte de alto rendimiento no fuera una opción de vida.
¿Te afectaron esos prejuicios?
Igual es duro escucharlo, cuando todos están siguiendo una senda súper tradicional, con la prueba para entrar a la universidad, graduarse, casarse, tener hijos. Está todo súper establecido y yo me fui de mi casa a los 19 años. Mucha gente me decía: “Pero cómo te vas a ir, ¿y tus papás?”. Y yo les decía: “Bueno, mis papás me tendrán que ir a ver, me llamarán por teléfono, existe FaceTime, no es tan terrible”. Pero que mis dos papás hayan seguido ese camino no tradicional, me ayudó. Cuando les dije que me iba a EEUU no me pusieron problemas, y cuando me fui a Europa la pregunta era quién me iba a entrenar.
Derribando mitos sobre el veganismo y alto rendimiento
Este año Martina Weil aceptó una propuesta particular: participar en la promoción de Pan Kornspitz, destacando sus propiedades como la masa madre, alto contenido de fibra y proteína vegetal. “Fue súper nostálgico, porque mi papá es de familia alemana y es un pan muy parecido al que comíamos cuando yo era chica, en la casa de mi abuela”, cuenta la atleta, en medio de un evento de Walmart Chile, precisamente dedicado al pan.
El pan no es el alimento que uno asociaría a un deportista.
Claro, lo que siempre te dicen: el pan tiene mucho carbohidrato, no te alimenta. Y es todo lo contrario a este pan, leí la tabla nutricional y no podía creer la cantidad de proteínas que tenía, la cantidad de fibra, me lo vendieron como un pan para deportistas y dije que primero lo probaría. A los dos días ya pedía más, jaja. A mí me cuesta asociar mi nombre a cosas que no me gustan y ahora he comido harto.
Hablando de proteínas, ¿tienes que cuidarte mucho de qué consumir, andas contando las proteínas diarias?
No. Tengo la suerte de que mi mamá sabe harto de nutrición, entonces desde el punto de vista es bastante intuitivo. Conozco mi cuerpo, no ando midiendo los gramos de proteínas, si sí puedo consumir cosas que normalmente no tienen proteínas y sí tienen, lo aprovecho, sobre todo porque no consumo proteína animal, entonces es un poco más complejo.

El Mundial de Tokio fue un punto de inflexión para Weil: no logró llegar a la final, pero obtuvo una de sus mejores marcas personales.
¿Cómo lidias con el veganismo?
Sí, tampoco consumo huevos ni lácteos. A veces consumo pescado, en períodos muy específicos del entrenamiento, pero casi nada.
Derribando el mito de que no se puede ser atleta de alto rendimiento y vegano.
Claro, y en verdad es un mito gigante, porque hoy en día la gran mayoría de la gente no consume suficiente fibra, no proteína. Y lo que te da cáncer de colon no es la falta de proteína, sino de fibra. Entonces trato de hacer el balance.
Lee la entrevista completa en la revista digital WHY de walmartchile.cl